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Reducción de mamas

reduccion_mamas_granada - Reducción de Mamas en Granada

Es la reducción del tamaño de las mamas o pechos hipertróficas o incluso muy grandes como las gigantomastias.

REDUCCIÓN MAMARIA Y MASTOPEXIA

La hipertrofia mamaria consiste en un aumento desproporcionado del volumen de la mama y puede producirse por distintas causas a lo largo de toda la vida:

  • En el desarrollo y pubertad: está asociado a un estímulo hormonal o receptividad excesiva que lleva a lo que se llama una “hipertrofia virginal” en chicas muy jóvenes.
  • En pacientes jóvenes pero con una tendencia genética o familiar a tener mamas grandes, lo que se agrava en los casos de facilidad para coger un exceso de peso.
  • Tras los embarazos, también pueden ocurrir “hipertrofias post gestacionales”sobre todo si estas mujeres han amamantado durante un largo periodo.
  • En mujeres ya adultas pero que van adquiriendo un grado de sobrepeso que conlleva inevitablemente a un acumulo de grasa en las mamas. En los casos graves se puede llegar al grado de “gigantomastia” con otras alteraciones asociadas.

 

La mastopexia o “elevación de mamas” es una cirugía que busca recolocar las mamas que han caído por edad, embarazos, adelgazamiento etc.

Esa caída llamada “PTOSIS MAMARIA” se corrige con técnicas quirúrgicas que son básicamente similares a las de reducción mamaria: en este caso se elimina esencialmente el exceso de piel. Por esta razón lo incluimos en este procedimiento de cirugía mamaria.

¿Qué molestias se asocian?

Este aumento de volumen conlleva alteraciones en la vida cotidiana de la mujer, ya que se ve limitada a la hora de realizar ejercicio, elegir ropa, bañador… llegando incluso a desarrollar complejos y alteraciones en sus relaciones sociales y personales.

Otros trastornos frecuentes asociados son dolores de espalda (dorsalgias) así como posturas anómalas (las mujeres arquean la espalda para intentar esconder el pecho). También pueden aparecer alteraciones cutáneas en zonas del pliegue submamario por sudoración, enrojecimiento por dermatitis o infecciones recurrentes, ya que es una zona habitualmente húmeda.

Con el paso del tiempo las mamas, por su sobrepeso, tienden a descolgarse, llevando a unos grados de caída o “ptosis mamaria “que agrava el problema por distensión de la piel, estrías y descenso del pezón por exceso de piel: hay que realizar una MASTOPEXIA.

Cirugía de reducción mamaria

La mujer que padece una hipertrofia mamaria desea tener un volumen de mama acorde con su cuerpo, esto lo podemos conseguir mediante una intervención quirúrgica llamada reducción mamaria o mamoplastia de reducción.
La cirugía se realiza bajo anestesia general y tiene una duración aproximada de unas tres horas, quedando ingresada en principio solo 24 horas.

Existen múltiples técnicas quirúrgicas en función del tamaño, de la forma, el volumen de las mamas y de la preferencia de su cirujano, todas ellas persiguen el mismo objetivo: disminuir el tamaño y elevar la areola-pezón, devolviéndola a una posición adecuada, ya que está descendida.

En función de la técnica empleada, las cicatrices serán de tres tipos:

  • Cicatriz circular: alrededor de todo el contorno de la areola.
  • Cicatriz vertical: desde el borde de la areola hasta el surco submamario.
  • Cicatriz horizontal: las dos anteriores y además otra cicatriz horizontal que coincide con el surco submamario.

En la consulta la exploraremos y le explicaremos qué tipo de cirugía de reducción mamaria y qué cicatrices precisará en su caso en concreto.

Precauciones preoperatorias

Es muy importante realizar una buena historia clínica personal y de su posibles alteraciones mamarias previas, embarazos, lactancia, antecedentes personales y familiares. DEBERÁ COMUNICARNOS CUALQUIER MEDICACIÓN QUE TOME.

Si es fumadora debe indicarlo claramente pues el tabaco afecta de forma muy negativa a la evolución de esta cirugía. La nicotina altera la microcirculación en piel y tejido graso pudiendo llevar a sufrimiento de la piel, alteraciones de la cicatrización e incluso a la llamada “necrosis grasa” que se expulsará como serosidad por las heridas.

POR LO TANTO SERÁ IMPORTANTE QUE, AL MENOS, DEJE DE FUMAR 2 SEMANAS ANTES Y 2 SEMANAS DESPUÉS DE LA CIRUGÍA.

Evolución postoperatoria

La cirugía de reducción mamaria no es muy dolorosa, la paciente presentará molestias tipo tirantez, que se aliviarán con los analgésicos prescritos.

Durante las primeras 24 horas se quedará ingresada en la clínica para control de los drenajes y para vigilar posibles complicaciones precoces como el hematoma y sangrado.
Tras el alta, el vendaje será sustituido por un sujetador, que deberá de llevar puesto de forma permanente durante, al menos, un mes y dormir boca arriba en posición elevada.
Debe de evitar esfuerzos, cargar peso, durante varias semanas por lo que la incorporación laboral dependerá de su trabajo pero es deseable al menos 15 días de baja.
El aspecto definitivo de las cicatrices no será valorable antes de los 6 primeros meses, durante este tiempo, le recomendaremos una serie de cuidados de las mismas: usar parches de silicona, evitar la exposición solar…

¿Qué complicaciones existen?

Aunque los riesgos quirúrgicos son bajos, esta cirugía puede presentar las complicaciones propias a todos los procedimientos quirúrgicos como sangrado, hematoma, seroma e infección. Todos ellos son poco frecuentes y controlados por drenajes y antibioticos.

Pueden aparecer además complicaciones relacionadas con este tipo de cirugía en concreto:

  • Disminución de la sensibilidad de la areola y el pezón, que aunque habitualmente se recupera pero en ocasiones puede ser permanente.
  • Dehiscencia de suturas, puede ocurrir en los puntos de mayor tensión de la sutura, como en la unión de la cicatriz vertical y horizontal o areolar. Habitualmente se resuelve simplemente con un plan de curas locales y nuestro control cercano.
  • Cicatrices de mala calidad: dependerá de las características de cicatrización de cada paciente, así de como haya sido la evolución de las heridas en el postoperatorio inmediato. En raras ocasiones puede hacerse una corrección quirúrgica parcial bajo anestesia local.
  • Necrosis cutánea de la areola: esta pérdida cutánea, en general parcial, ocurre sobretodo en pacientes fumadoras o por mamas muy caídas con un traslado largo de areola pezón o en mamas muy densas que producen mucha tensión en las suturas.
  • Pequeñas asimetrías por diferencias de tamaño, forma y situación de las mamas o de areolas: solo en los casos muy marcados se aconseja el retoque quirúrgico.
  • Alteración de la capacidad de lactancia: al elevar la areola y el pezón, se seccionan conductos galactóforos que pueden regenerarse posteriormente pero no siempre. En general lo habitual es que no se altere la capacidad de lactar.

La evolución a largo plazo:

Esta evolución es imprevisible pues depende de múltiples factores difíciles de controlar como la calidad y elasticidad de su piel, los embarazos, la lactancia, la ganancia o pérdida de peso, el paso natural del tiempo y los cuidados de la propia paciente. De todas formas,  muchas mujeres quedan muy satisfechas, aunque deben asumir la presencia de cicatrices residuales inevitables pero que mejoran mucho con el paso del tiempo.

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