Lipofilling o relleno graso

El lipofilling o injerto de grasa, es una técnica que consiste en transferir grasa del propio paciente, de una zona sana de su cuerpo, a otra, bien con fines estéticos para aumentar el volumen de una zona determinada, o con fines reparadores para corregir un déficit de volumen, por ejemplo, tras la extirpación de una cáncer de mama (cuadrantectomía).
Hoy en día es una de las técnicas más empleadas por los cirujanos plásticos, debido a su infinidad de aplicaciones:
– Aumento del volumen estético facial, como tratamiento del envejecimiento: en pómulos, surcos nasogenianos, labios, fosas temporales… Ya que no sólo aporta volumen, sino que además mejora la calidad de la piel de la zona tratada.
– Reparación de cicatrices hundidas en cualquier parte del cuerpo.
– Reparación de defectos de tejidos, como en ciertas cirugías por cáncer de mama, que dejan un déficit de tejido que puede ser sustituido por dicho relleno graso. También en zonas con defectos congénitos o de secuelas con depresiones.

Pacientes a los que va dirigido el Lipofilling o relleno graso

La cirugía del envejecimiento facial puede, a partir de los 50 años o antes, dar soluciones a estos problemas de evolución progresiva. Esta cirugía puede aplicarse a distintas zonas de la cara según la edad y la gravedad.

Cómo es el tratamiento del Lipofilling o relleno graso

Consta de tres pasos:
– Obtención de la grasa: se realiza mediante una pequeña liposucción, con unas cánulas especiales. Las zonas más frecuentes son flancos, abdomen, muslos…
– Tratamiento de la grasa: las células grasas y células madre obtenidas, han de ser separadas del resto de material que no es útil a través del centrifugado o decantación de la grasa.
– Injerto de grasa: se debe de realizar con unas cánulas especiales, que únicamente se emplean en este tipo de cirugía.

Postoperatorio del tratamiento del Lipofilling o relleno graso

Durante los días posteriores a la intervención, podrán aparecer hematomas e inflamación en la zona de donde se ha tomado la grasa así como en la que se ha inyectado. Si la zona tratada ha sido la cara, la paciente tendrá que tener en cuenta, que durante 7-10 días tendrá hematomas e inflamación, que podrá, en parte, disimularse con maquillaje.
Por lo demás, se podrá realizar una vida completamente normal.

Tiempo tratamiento

2 Horas

Hospitalización

No requerida

Anestesia

Local o Sedación

Resultados

+ 1 mes

El paciente debe de saber, que de la grasa que se le injerta, no toda permanece, parte de ella se pierde, por lo que el resultado definitivo, no será visible hasta pasados dos meses.
En ocasiones, si la zona a tratar es muy grande, o el defecto a rellenar es extenso, será necesario realizar al menos, otra nueva sesión de injerto graso.

El acceso se realiza mediante inyección de aguja, por lo que no suele quedar cicatriz. Puede generar como mucho un pequeño hematoma de sencilla resolución con técnicas conservadoras.

Suele ser habitual su uso en pómulos, surcos nasogenianos y en líneas de expresión facial. se puede hacer uso en otras regiones, como en el aumento de las mamas y de los glúteos.