Lipofilling o Relleno Graso Facial

El lipofilling o injerto de grasa, es una técnica que consiste en transferir grasa del propio paciente, de una zona sana de su cuerpo, a otra, bien con fines estéticos para aumentar el volumen de una zona determinada, o con fines reparadores para corregir un déficit de volumen, por ejemplo, tras la extirpación de una cáncer de mama (cuadrantectomía).

Casos Clínicos

Hoy en día es una de las técnicas más empleadas por los cirujanos plásticos, debido a su infinidad de aplicaciones:


    · Aumento del volumen estético facial, como tratamiento del envejecimiento: en pómulos, surcos nasogenianos, labios, fosas temporales… Ya que no sólo aporta volumen, sino que además mejora la calidad de la piel de la zona tratada


    · Reparación de cicatrices hundidas en cualquier parte del cuerpo


    · Reparación de defectos de tejidos, como en ciertas cirugías por cáncer de mama, que dejan un déficit de tejido que puede ser sustituido por dicho relleno graso. También en zonas con defectos congénitos o de secuelas con depresiones

Pacientes a los que va dirigido

Método de aplicación

Tras el tratamiento

1

Tiempo

2 horas

2

Hospitalización

No requerida

3

Anestesia

Local o local y sedación

4

Resultados

Será más visible pasado 1 mes.

Preguntas frecuentes

El paciente debe de saber, que de la grasa que se le injerta, no toda permanece, parte de ella se pierde, por lo que el resultado definitivo, no será visible hasta pasados dos meses.
    En ocasiones, si la zona a tratar es muy grande, o el defecto a rellenar es extenso, será necesario realizar al menos, otra nueva sesión de injerto graso.

El acceso se realiza mediante inyección de aguja, por lo que no suele quedar cicatriz. Puede generar como mucho un pequeño hematoma de sencilla resolución con técnicas conservadoras.

Suele ser habitual su uso en pómulos, surcos nasogenianos y en líneas de expresión facial. se puede hacer uso en otras regiones, como en el aumento de  las mamas y de los glúteos.