Liposucción y Obesidad

La liposucción está destinada a corregir aquellas zonas del cuerpo que presentan acumulo de grasa rebeldes a las dietas y al ejercicio, en ningún caso es un sustituto a la pérdida de peso, sino un método para retirar grasa localizada, aún en zonas relativamente extensas. No obstante no es un método para corregir la obesidad generalizada.

Casos Clínicos

Mediante esta técnica se puede aspirar grasa de distintas partes del cuerpo: caderas, muslos, rodillas, abdomen, etc… y en algunas ocasiones es una técnica  complementaria a otras intervenciones (en braquioplastia, abdominoplastia, lifting.)

Pacientes a los que va dirigido

Método de aplicación

Tras el tratamiento

1

Tiempo

1 a 3 horas

2

Hospitalización

Requerida sólo en casos más graves

3

Anestesia

local y sedación a veces anestesia general

4

Resultados

visibles una vez pasado el edema en dos tres semanas

Preguntas frecuentes

En el inicio la liposucción se aplicaba a zonas limitadas y bien determinadas del cuerpo humano pues es un procedimiento que es de cierta agresividad quirúrgica con pérdida hemática y daños posibles a los tejidos a veces imprevisibles. Con el paso del tiempo y de los avances tecnológicos la liposucción ha ampliado mucho sus indicaciones y hoy en día puede aplicarse a muchas zonas incluso muy amplias del cuerpo.

Hay una gran variabilidad de técnicas y dispositivos actuales para realizar este procedimiento. Lo más habitual suele ser regiones amplias como abdomen, caderas, brazos.  Gracias a sus distintos dispositivos de trabajo, también se puede aplicar a regiones más pequeñas como son pantorrillas, rodillas, pómulos o papadas.